miércoles, 28 de agosto de 2013

Verso 4º - Conociendo al enemigo.

Esto va a ser más complicado de lo que parecía en un principio. Ya me ha sido proporcionada toda la información necesaria sobre el grupo en el que debo infiltrarme. Se trata de una manda del Sabbat bastante veterana, compuesta por 4 vampiros, dos de ellos potencialmente peligrosos y con habilidades muy reseñables.


* Paul (Ventrue) - Sacerdote de la Manada: Se trata de un miembro que, a simple vista, destaca por su atractivo físico. Usa si encanto personal (aunque más bien podría decirse que es encanto sexual) para doblegar a sus víctimas, o engatusarlas para beneficio propio, según le convenga.  La presencia es su fuerte, aunque no se ha de infravalorar su destreza con la espada. Posee un gran poder de celeridad, lo que lo hace también letal en el combate cuerpo a cuerpo. Su vida es una incógnita que aún no he conseguido averiguar, por lo que habrá que tener un especial cuidado con él.




* Irina (Tzimisce) – 2ª al mando: Es una gran dómina de la Magia Koldúnica. Dicha magia se escapa de mis conocimientos taumatúrgicos, pero sí puedo deducir que maneja los 4 elementos. No obstante, también es muy diestra, como todo tzimisce, con la vicisitud. No me han llegado datos sobre su manejo con armas, pero sí que reniega de las nuevas tecnologías armamentísticas. Es un pilar del grupo a tener muy en cuenta por su aversión casi psicótica hacia mi clan, los tremere. 







* Jasmín (Lasombra): Según se me ha informado, siente especial atracción por el sexo femenino. Vulgar, pero muy ágil a la hora de la dominación. Será de las primeras a las que habrá que caer bien, pues con dicho poder podría echar todo a perder. La obtenebración también es otro de sus poderes más importantes, siendo letal en el combate.








* Rodrick (Tzmisce): Otro dragón al que habrá que convencer. Es mucho más abierto que Irina, y bastante más pausado.   Cortés, diestro con el modelado de carne y le gusta adquirir su forma zulo bastante a menudo. Se defiende con el sable. (SIN FOTOGRAFÍA DE ARCHIVO)
            

Se trata de un grupo muy variopinto, digno de estudio. Se les ve unidos y cada X tiempo, sellan su pacto con un ritual muy curioso, más propio de los salvajes satánicos, que de un grupo vampírico.

RITUAL
            Cada cambio de luna, cuando el cielo se encuentra totalmente oscuro debido a la ausencia de luz de luna, el grupo asalta una iglesia o ermita al azar. Todos ellos van arrasando lo que pillan a su paso, sea mueble o ser humano. Cuando la iglesia está libre de curiosos, apilan un montón de madera, con lo que se da lugar a una gran pira, colocándose todos los miembros del grupo a su alrededor. Tras verter unas gotas de sangre en un gran caliz, todos ellos beben la mezcla sangrienta, quedando así vinculados permanentemente entre ellos. Cuando el ritual finaliza, la tzimisce kóldun carboniza la iglesia, reduciéndola a cenizas.

            Tras mucho meditar, creo que ese será el mejor momento para intentar acceder al grupo. Estarán de buen humor tras su gratificante masacre, en grupo y ebrios de salvajismo. No sé qué es más probable: que me acepten o que me reduzcan a cenizas a mí también. Pero ¿qué importa eso? El cliente ha hablado, y yo he accedido.


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